HABILIDADES SOCIALES: PONER LÍMITES O DECIR "NO"

 

HABILIDADES SOCIALES: PONER LÍMITES o DECIR "NO"

En el marco de la Psicología, el establecimiento de límites interpersonales se define como la capacidad de regular la propia conducta en interacción con otros, protegiendo los derechos personales sin vulnerar los ajenos.

Se considera una subcompetencia de las habilidades sociales, especialmente vinculada a la conducta asertiva. Se vincula con el concepto de derechos asertivos (ej. derecho a decir no, a cambiar de opinión, a no justificarse).

Los componentes conductuales del establecimiento de límites que implican serían:

a) Conducta verbal

  • Uso de mensajes en primera persona (“yo”)
  • Negación clara (“no”)
  • Petición directa

b) Conducta no verbal

  • Contacto ocular
  • Tono de voz firme
  • Postura corporal abierta

c) Procesos cognitivos

  • Creencias nucleares (ej. “si digo no, me rechazarán”, "me siento culpable si digo que no", "soy egoista", etc.)
  • Distorsiones cognitivas (catastrofismo, sobregeneralización)

En muchos casos, la dificultad para poner límites suele estar asociada al miedo al rechazo o al conflicto, necesidad de agradar, no sentir culpa,  una baja autoestima, la evitación conductual, hábito en decir "si".

Cuando no ponemos límites a corto plazo evitamos la incomodidad, pero a largo plazo suele generar agotamiento emocional, sensación de pérdida de control, tener relaciones desequilibradas y resentimiento hacia los/as demás. 

En muchas ocasiones las personas decimos sí cuando necesitamos decir "NO". ¿Te ha pasado?

Desmontamos algunas creencias que generan el bloqueo para decir "no":

- Poner límites no es egoísmo, es respeto hacia ti misma/o.
- Es el momento en el que dejas de traicionarte para agradar a otras/os. 
- No te corresponde cargar con los problemas de todo el mundo.
- Cada persona tiene su propio camino, sus propias elecciones y decisiones. 
- Tu responsabilidad principal es cuidar de tu paz interior. 
- Decir "hasta aquí" también es una forma de cuidar de tu amor propio. 
- No todo merece tu energía, ni tu tiempo, ni tu desgaste. Autocuidado. 
- Elegirte no te hace dura/o, te hace consciente de que tú también mereces y eres importante. 
- La verdadera fuerza está también en saber cuando retirarte. 
- Y la calma llega cuando entiendes que no tienes que "salvar" a nadie para estar en paz. 

En un contexto de violencia de género, "poner límites" no significa que la persona no sepa hacerlo o decir "no" siendo así un problema de habilidades de comunicación, es que no lo puede hacer de forma segura. En relaciones donde hay abuso o maltrato, los límites no fallan por falta de habilidades, sino por el desequilibrio de poder y dinámicas de control. El agresor puede reaccionar con:
  • Amenazas o intimidación
  • Manipulación emocional (culpa, gaslighting)
  • Castigos (silencio, enfado, humillación)
  • Violencia física o escalada del conflicto

En ese contexto, decir “no” puede tener consecuencias reales de riesgo. Por eso muchas víctimas: ceden para evitar daño mayor, se adaptan para mantener cierta calma, e incluso dudan de su percepción o minimizan lo que ocurre. Esto no es una falta de habilidad, ni debilidad, son estrategias de supervivencia. 


"Trazar tus propios límites es el punto en el que empiezas a respetarte de verdad. Tu paz nace cuando comprendes que cada quien recorre su propio camino, 
y que tu prioridad eres tú". 
(Carl Gustav Jung) 


“Atreverse a establecer límites es tener el coraje de amarnos a nosotros mismos, incluso cuando arriesgamos decepcionar a otros.”
(Brené Brown)

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